En México, muchas inundaciones no llegan “poco a poco”. Llegan como un cambio brusco: una calle que era transitable se convierte en corriente, una coladera desaparece bajo el agua, y en minutos se corta la salida del barrio. En esos momentos, lo más peligroso no es solo el agua: es la indecisión. Aquí tienes un método claro para decidir rápido y moverte con seguridad.
- ■① La decisión correcta no es “salir o no salir”, es “cuándo y hacia dónde”
- ■② Señales que indican que la situación se acelera
- ■③ Regla de oro: el agua en movimiento te gana aunque te sientas fuerte
- ■④ Nunca lo hagas: cruzar en coche por agua que no puedes medir
- ■⑤ Evacuación vertical: cuándo quedarse y subir es más seguro
- ■⑥ Qué preparar en 3 minutos antes de moverte
- ■⑦ El punto que más se malinterpreta: “la autoridad avisará a tiempo”
- ■⑧ Ruta segura: tu destino no es “el refugio”, es “lo más alto cercano”
- ■Resumen|En inundaciones, decidir temprano vale más que correr rápido
■① La decisión correcta no es “salir o no salir”, es “cuándo y hacia dónde”
En una inundación, la ventana útil de evacuación suele ser corta. Por eso, la decisión se vuelve más simple si la divides en dos:
- ¿Todavía puedo moverme sin quedar atrapado?
- ¿Tengo una ruta hacia un punto más alto?
Si la respuesta es “sí” a ambas, evacuar temprano suele ser lo más seguro. Si la respuesta es “no” a cualquiera, tu prioridad cambia: subir (evacuación vertical) y pedir apoyo.
■② Señales que indican que la situación se acelera
No esperes a ver “un río” para actuar. Estas señales suelen aparecer antes:
- La lluvia se vuelve intensa y constante por más de 30–60 minutos
- El agua empieza a subir “de golpe” en patios, cocheras o calles
- Las coladeras comienzan a expulsar agua (señal de saturación)
- La corriente arrastra basura, ramas o llantas (ya hay fuerza)
Como exbombero, he visto que muchas familias esperan “confirmación total”. Pero cuando llega esa confirmación, ya es tarde para moverse por rutas normales.
■③ Regla de oro: el agua en movimiento te gana aunque te sientas fuerte
Una creencia común es: “si el agua me llega solo a los tobillos, puedo pasar”.
El problema no es la altura: es la fuerza y lo que no ves.
- El piso puede estar hueco (coladera abierta, socavón)
- Un paso falso puede tirarte, y la corriente te arrastra
- Un niño o una persona mayor pierde equilibrio con facilidad
Si el agua se mueve rápido, tu margen de error se vuelve mínimo. En inundaciones, la humildad salva más que el valor.
■④ Nunca lo hagas: cruzar en coche por agua que no puedes medir
Este es uno de los errores más repetidos:
- “Solo es un tramo”
- “Mi coche es alto”
- “Ya he pasado antes”
La realidad: el auto flota antes de lo que la gente cree. Con poca altura y corriente, pierdes tracción, el coche se gira, y en segundos pasas de “conducir” a “sobrevivir”.
Como exbombero, he visto rescates donde el problema comenzó con una sola decisión: intentar pasar “por si acaso”. En inundaciones, “por si acaso” suele salir caro.
■⑤ Evacuación vertical: cuándo quedarse y subir es más seguro
Si tu salida está bloqueada o el agua ya corre fuerte, la estrategia cambia:
- Sube al segundo piso o azotea segura
- Lleva agua, linterna y teléfono/batería
- Mantente lejos del borde y de cables eléctricos caídos
- Señaliza tu presencia si necesitas rescate
La evacuación vertical no es rendirse: es ganar tiempo en un lugar con menor riesgo inmediato.
■⑥ Qué preparar en 3 minutos antes de moverte
Si decides evacuar, no conviertas la salida en una mudanza. Lo mínimo útil:
- Agua (botella por persona)
- Linterna (o luz del móvil + batería externa)
- Documentos esenciales en bolsa impermeable
- Medicamentos indispensables (si aplica)
- Calzado cerrado (no sandalias)
En emergencias reales, el error típico es perder tiempo buscando “cosas importantes” y salir tarde. En inundación, salir temprano con poco es mejor que salir tarde con mucho.
■⑦ El punto que más se malinterpreta: “la autoridad avisará a tiempo”
Este es un punto delicado, pero importante. Muchas personas creen que siempre habrá un aviso perfecto, con tiempo suficiente y que llegará a todos.
Desde la perspectiva de emergencias, hay una realidad: los avisos pueden tardar, no cubrir cada calle, o no llegar por fallas de energía y comunicación. No es mala intención; es limitación del sistema.
Por eso es clave la evacuación autónoma: cuando las señales son claras, moverte a un punto alto sin esperar “la orden” puede evitar que quedes atrapado.
■⑧ Ruta segura: tu destino no es “el refugio”, es “lo más alto cercano”
En inundaciones, el objetivo inmediato es salir del nivel del agua.
- Primero: subir a un punto alto cercano (loma, edificio sólido, piso superior)
- Luego: re-evaluar con información (radio, vecinos, autoridades)
- Finalmente: desplazarte a un albergue si es necesario y seguro
Esto reduce el riesgo de quedar atrapado en una ruta larga. En emergencias reales, llegar “a lo perfecto” importa menos que salir “de lo peligroso”.
■Resumen|En inundaciones, decidir temprano vale más que correr rápido
La inundación castiga la indecisión. Si puedes moverte con seguridad, evacúa temprano hacia un punto alto. Si ya no puedes, sube (evacuación vertical) y prioriza comunicación y visibilidad. No necesitas heroísmo: necesitas un plan simple que se ejecute en minutos.
Conclusión:
Como exbombero, mi experiencia es clara: en inundaciones, los accidentes graves suelen ocurrir cuando la gente intenta “aguantar un poco más”. Si el agua sube rápido o la corriente ya tiene fuerza, tu mejor ventaja es decidir antes y moverte hacia lo alto sin dudar.
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